A partir de la década de los noventas las actividades mineras iniciaron una etapa de recuperación a nivel mundial registrándose un aumento de las inversiones. América Latina es una de las regiones donde más se ha evidenciado este crecimiento minero, debido a sus riquezas geológicas y a las condiciones que los gobiernos otorgan a los inversionistas.
La inversión minera en nuestro país sigue la dinámica de los precios internacionales al igual que la tendencia mundial, esto hace de la minería uno de los sectores productivos más activos y que en los últimos años ha registrado los montos más importantes de inversión privada. Durante el 2006 la inversión ejecutada en el sector minero en base a capitales tanto de origen nacional como extranjero 14 creció alrededor del 27% con una cantidad de US $ 1,384 millones.
El Perú está entre los cuatro principales productores mundiales de cobre, plomo, zinc y estaño y es el primer país productor de plata y el quinto de oro.
Es importante tener en cuenta que al hablar del sector minero en el Perú nos estamos refiriendo a un grupo muy heterogéneo de empresas. La realidad de las empresas mineras operando en el Perú es diversa, los principales tipos de empresas que encontramos en el Perú son:
• Empresas de pequeña minería
• Empresas de mediana minería
• Empresas de gran minería
• Empresas junior (la mayoría de exploración)
Las empresas pertenecientes a la gran minería son aquellas que producen niveles mayores a 5000 toneladas diarias. Por lo general explotan sus depósitos con la modalidad de tajo abierto y obtienen minerales como cobre, zinc, oro. Estas empresas producen concentrados y metales refinados. Son mayoritariamente de propiedad extranjera o consorcios de capitales mixtos.
Las empresas de la mediana minería son aquellas cuya producción es mayor a 350 TM y menor a 5.000 toneladas diarias. Explotan yacimientos de cobre, oro y polimetálicos entre otros y, al igual que las empresas del estrato pequeño, usan generalmente métodos de explotación subterráneos y producen concentrados.
En este segmento de la minería se concentra un mayor porcentaje de capitales nacionales.
La pequeña minería agrupa a aquellas empresas cuya producción es menor a 350 toneladas diarias y explotan mayormente yacimientos de oro, plata y polimetálicos. Esta categoría de empresas al igual que en la mediana minería concentra un mayor porcentaje de capitales nacionales. Entonces, en cuanto a producción, encontramos por un lado la empresa mediana y pequeña controlada principalmente por capital nacional que se especializa en la explotación de metales preciosos como oro y plata, así como de yacimientos polimetálicos, y cuyo dinamismo está más ligado a los precios internacionales de los minerales y, por otro lado, el inversionista extranjero que desarrolla grandes yacimientos de alta calidad.
El boom de la exploración minera en el Perú, acentuado a partir de los años 2005 y 2006, ha determinado una mayor presencia de las denominadas empresas junior. Estas son compañías que operan proyectos que están en fase de exploración, o de explotación con una vida útil estimada menor de tres años. Las empresas en este segmento tienen necesidad continua de fondos para poder realizar sus actividades de exploración y están mayormente formadas por capitales extranjeros.
Esta heterogeneidad al interior del sector minero condiciona las prácticas de responsabilidad social y la forma como se asumen los compromisos de RSE, las mismas que son muy diversas; es así que las empresas mineras en el Perú interactúan de distintas formas con los grupos de interés e instituciones.
Los efectos de la globalización y los mercados cada vez más competitivos han producidos cambios en el comportamiento de las empresas.
Las Responsabilidad Social Empresarial en las mineras
Al globalizarse los estándares socioambientales se mejoró no sólo la calidad de los productos, sino también la de sus procesos productivos y la de los vínculos con su entorno, esto gracias a que los inversionistas comenzaron a aplicar mejores prácticas corporativas y estándares más altos. Por otro lado, las ONG adoptaron un rol más activo buscando que las empresas asuman políticas consistentes con la promoción del desarrollo sostenible y la protección de derechos.
Esta tendencia, que exige de las empresas un comportamiento más dinámico y responsable con respecto al desarrollo sostenible, se intensifica en relación al sector minero.
La llegada de la actividad minera a una localidad remota genera expectativas en la población que eventualmente ve a la empresa como el agente principal que solucionará los problemas de empleo, educación y salud. En muchas oportunidades la comunidad espera que la empresa sustituya al Estado ausente como proveedor de servicios públicos y obras de infraestructura social y productiva. Estas expectativas y demandas locales crean para las empresas retos socioeconómicos que no son sencillos de enfrentar.
¿El sector minero en su totalidad aplica los principios de la Responsabilidad Social Empresarial (RSE)?
Hay una tendencia positiva de avances concretos en diferentes aspectos de la RSE, que en términos del concepto se observa un número creciente de empresas que comprende que la RSE es parte de la práctica gerencial de la empresa y que las políticas del entorno interno y externo deben estar articuladas. Aunque estos resultados se refieren a diversos sectores productivos, las empresas mineras constituyen parte importante en la muestra. Sin embargo, las autoras hacen hincapié en que las empresas encuestadas son grandes y de capitales extranjeros, por lo que disponen no sólo de mayores presupuestos, sino que tienen más acceso a la información de prácticas y costumbres empresariales en el mundo globalizado.
En el Perú los aportes mineros al desarrollo sostenible dependen de la voluntad de las empresas y no del mandato de la ley. Sin embargo, cabe anotar que durante el 2006, como producto de negociaciones entre el gobierno y el sector empresarial minero, se acordó que las empresas mineras realicen un aporte extraordinario de 2500 millones de nuevos soles de mantenerse la actual coyuntura de precios, a través de la creación de fondos de desarrollo, en el período 2006 a 2010. Este aporte se dará sin perjuicio de las acciones de RSE que realizan las empresas individualmente, que según cifras divulgadas por la Sociedad Nacional de Minería Petróleo y Energía, en los últimos 5 años asciende a 600 millones de nuevos soles.
En cuanto al área temática de los programas de desarrollo que se implementan como parte de las acciones de RSE, un importante estudio sobre actividades de desarrollo comunitario y empresas mineras en América Latina señala que se privilegian los programas de promoción de capacidades productivas y de gestión agropecuaria y comercial, buscándose en casi todos los casos elevar el nivel de ingresos de las familias beneficiarias y se presentan como complemento a la contratación de mano de obra local. Además de estos proyectos productivos, también se priorizan los programas de salud, mejoramiento de infraestructura local y de educación formal.
Con respecto al área dentro de las empresas responsables de ejecutar las acciones de RSE, por lo general éstas cuentan con un área denominada de Relaciones Comunitarias. Los términos responsabilidad social, relaciones comunitarias, desarrollo sostenible, desarrollo comunitario, inversión social, desarrollo social y apoyo social se utilizan indistintamente para nombrar las acciones en este campo.



