La minería, al igual que otras actividades humanas
como la industria, la agricultura o la edificación, tiene un impacto en el
territorio y en el paisaje en forma de movimiento de tierras a gran escala.
Consciente de ello, la industria minera ha desarrollado en las últimas décadas
sistemas para la mitigación de este impacto.
Uno de estos sistemas es la minería de
transferencia, una técnica minera que tiene consideración a nivel internacional
de “Mejor Técnica Disponible” pues minimiza la superficie afectada de la
explotación, limitando la formación de escombreras, ya que la mayor parte del
material estéril (la tierra sin minerales valiosos) se utiliza para rellenar
huecos una vez agotados los minerales.
La minería de transferencia se basa en excavar el
hueco minero por fases, en vez de hacerlo de una sola vez (como ocurría en la
minería tradicional). Esto permite rellenar los huecos después de cada fase a
medida que avanza el proceso, devolviendo además la tierra vegetal a su origen.
Esto permite que haya menos terreno en explotación al mismo tiempo, haciendo
que el impacto sea menor.
¿Qué es la minería de transferencia?
Para llevar a cabo un proceso de minería de
transferencia se realiza una primera excavación que permite tener acceso al
mineral, dando origen a un hueco inicial y la consecuente acumulación de
material estéril en una escombrera exterior fuera de la zona de trabajo.
Una vez explotado ese hueco y aprovechado su
mineral, se realiza una segunda excavación. Sus estériles se depositan en el
primer hueco inicial, transfiriéndolos y rellenando así un hueco con otro
sucesivamente. Así el área real de trabajo desplaza progresivamente en la
dirección de avance del yacimiento de manera controlada.
Mientras que en la minería tradicional la tierra
queda inactiva hasta el final de la vida de la mina, la minería de
transferencia la restaura durante el propio proceso, evitando así alterar su
calidad.
El método de transferencia permite el vertido de
estéril (la tierra con bajo grado mineral) en el hueco que se va formando
durante la extracción mineral, de esta manera, constituye una opción de minería
sostenible.
Ventajas de la minería de transferencia
Este método es capaz de ofrecer numerosas ventajas
frente a las tradicionales técnicas de minería a cielo abierto:
Mínimo impacto ambiental: Gracias a la
restauración continua del entorno mientras la explotación de la mina va
avanzando, se permite recolocar el estéril en un plazo mínimo de tiempo
favoreciendo la recuperación del entorno.
Menor superficie afectada: ya que el propio
hueco minero sirve de acopio de estéril y así se reduce el espacio necesario
para el almacenamiento en superficie.
Ahorro de agua: Al reducir la superficie
de corta expuesta se disminuye la cantidad de agua de lluvia que cae en la mina
y por tanto la cantidad a tratar.
La minería de transferencia es una técnica moderna,
sostenible y comprometida con el medioambiente. Una de sus principales
características es que no quedan huecos o lagos mineros, sino superficies
restauradas e integradas en el paisaje.
Otra de las técnicas mineras eficaces para la minimización del impacto de una mina es el
backfilling, que consiste en el relleno de los huecos mineros con material
sobrante del procesado del mineral. Dicho material extraído de la mina se
devuelve a la misma compactado y tratado para aumentar su capacidad
estructural, mejorando la estabilidad del terreno y evitando el almacenamiento
en vertederos de grandes volúmenes.
La minería actual se desarrolla con altos estándares
internacionales que van de la mano al Desarrollo Sostenible. En la región
centroamericana, como en varios países del resto del mundo, la minería moderna incluye el manejo responsable
del medioambiente, el mejoramiento del capital humano y de
las comunidades aledañas a la planta minera.
Resumen
Nombre del Articulo
La minería moderna
Descripción
La minería actual se desarrolla con altos estándares internacionales que van de la mano al Desarrollo Sostenible.