El La Es ACCIONES PARA PREVENIR LA ESTRATEGIAS PARA EL La Antes Como En Para PLANES PARA EL CONTROL DE La vigilancia de la calidad del aire tiene como objetivo conservar la pureza ambiental estableciendo los límites tolerables de contaminación y dejando en manos de las administraciones locales y los contaminadores el diseño y la adopción de medidas para garantizar que no se supere ese grado de contaminación. Un ejemplo de este tipo de legislación es el establecimiento de normas sobre la calidad atmosférica basadas, en la mayoría de los casos, en directrices sobre la calidad atmosférica (Organización Mundial de la Salud 1987) para los diferentes contaminantes. Estas normas suelen indicar los niveles máximos permisibles de contaminantes (o indicadores de la contaminación) por zonas (por ejemplo, a nivel del suelo en un lugar específico del municipio en cuestión) y pueden ser de tipo primario o secundario. Las Entre las medidas típicas de vigilancia de la calidad atmosférica se encuentran los controles de las propias fuentes como, por ejemplo, uso obligatorio de catalizadores en los vehículos o imposición de límites a las emisiones de los incineradores, planificación del uso del suelo, cierre de fábricas o reducción de tráfico en condiciones climáticas desfavorables. El control óptimo de la calidad atmosférica exige que se reduzcan al mínimo las emisiones contaminantes a la atmósfera. Estos mínimos se definen básicamente como el nivel de contaminación que se permite a cada fuente emisora y pueden alcanzarse, por ejemplo, utilizando sistemas confinados o instalando colectores y depuradores de alta eficiencia. Un límite de emisión se expresa como la cantidad o la concentración de contaminante que se permite como máximo a una sola fuente. Este tipo de legislación implica la necesidad de decidir, para cada industria, la forma óptima de controlar las emisiones (es decir, fijando unos límites de emisión).
Perú se ha convertido en uno de los países de destino de la inversión minera en
el mundo. Los altos precios internacionales de los metales y la generación de
rentas para el país están llevando a que la economía gire en torno a este tipo
de actividades motivadas por las industrias extractivas. Sin embargo, en los
últimos años se han hecho más visibles una serie de conflictos entre las
poblaciones locales y las empresas extractivas, sobre todo mineras, dándose
diferentes enfrentamientos que no benefician a nadie, menos aún a las
comunidades locales.
creciente inversión minera en el Perú tiene un potencial muy importante para el
país, y concesiones gestionadas apropiadamente serían una gran oportunidad para
promover el desarrollo sostenible en las poblaciones locales más pobres. Para
que esto se produzca, se requiere de un Estado presente, con políticas
redistributivas claras que beneficien al conjunto de la población y que regule
la actividad extractiva, así como una sociedad civil organizada y responsable.
evidente que la atención de las necesidades básicas contribuirá a mejorar la
situación de salud de la población. En departamentos y municipios que reciben
regalías se viabiliza la inversión en estos aspectos.
EXPOSICIÓN A CONTAMINANTES DEL AIRE PARA
LOS SECTORES DE COMUNIDAD, HABITAT, SERVICIOS PÚBLICOS, SALUD, AMBIENTE,
GOBIERNO, EDUCACIÓN, PLANEACIÓN, INDUSTRIA Y MEDIOS DE COMUNICACIÓN
el uso de gas natural o propano en las actividades domésticas en las zonas
rurales.
las Políticas relacionadas con salud ambiental que promuevan espacios libres de
humo de segunda mano. Campañas para promover el abandono del hábito de fumar dentro
y fuera del hogar.
en la cobertura del servicio de residuos sólidos, que es condición necesaria
para promover la eliminación de prácticas de quema de residuos sólidos
generados en el hogar.
mecanismos de limpieza en húmedo que minimicen la propagación de material
particulado.
sistemas de ventilación para minimizar la exposición a monóxido de carbono.
entornos de trabajo saludables en viviendas que comparten uso habitacional con
actividad económica.
Vigilancia y Control de las acciones que deben desarrollar las empresas mineras
para prevenir la contaminación del aire generada por la minería del carbón a cielo
abierto.
un programa de comunicación del riesgo que incluya contenidos que puedan
difundirse a través de la acciones de salud pública, promuevan hábitos de vida
saludable y la notificación de eventos ambientales a través de la comunidad.
los sistemas de alertas tempranas y los contenidos de las acciones de la
comunidad ante estas alertas.
en medios de comunicación masiva y páginas web municipales y de la institución
sanitaria o ambiental la información sobre la calidad del aire, para que la
población ponga en acción los planes ante alertas tempranas.
los sistemas de alertas tempranas y los contenidos de las acciones de la
comunidad ante estas alertas.
e implementar planes de contingencia para control de las fuentes generadoras de
contaminantes del aire.
CONTROL DE LA CONTAMINACIÓN AMBIENTAL
rápida industrialización ha dado lugar a innumerables accidentes que han
contaminado los recursos terrestres, atmosféricos y acuáticos con materiales
tóxicos y otros contaminantes, amenazando a las personas y los ecosistemas con
graves riesgos para la salud. El uso cada vez más generalizado e intensivo de
materiales y energía ha originado una creciente presión en la calidad de los ecosistemas
locales, regionales y mundiales.
de que se emprendiera un esfuerzo concertado para reducir el impacto de la contaminación,
el control ambiental apenas existía y se orientaba principalmente al
tratamiento de residuos para evitar daños locales, aunque siempre con una
perspectiva a muy corto plazo. Sólo en aquellos casos excepcionales en los que
se consideró que el daño era inadmisible se tomaron medidas al respecto. A
medida que se intensificó el ritmo de la actividad industrial y se fueron
conociendo los efectos acumulativos, se impuso el paradigma del control de la
contaminación como principal estrategia para proteger al medio ambiente.
parte de la estrategia del control de la contaminación, los intentos de
proteger el medio ambiente han consistido principalmente en aislar los contaminantes
del medio ambiente y en utilizar depuradoras y filtros en las fuentes emisoras.
Estas soluciones, orientadas a objetivos de calidad ambiental o límites de emisión
específicos para un medio, se han dirigido especialmente a eliminar los puntos
de vertido de residuos a determinado medios (aire, agua, tierra).
respuesta a las numerosas evidencias de la grave contaminación producida por el
tratamiento descontrolado de los residuos, los gobiernos han adoptado
normativas para imponer unas prácticas aceptables de recogida, tratamiento y eliminación
de residuos y garantizar la protección del medio ambiente. Se ha dedicado una
especial atención a la definición de los criterios de un vertido sin riesgos
para el medio ambiente basados en vertederos controlados, incineración y
tratamiento de residuos peligrosos.
evitar una posible sobrecarga ambiental y los costes asociados a la eliminación
de residuos y para promover una gestión más cuidadosa de unos recursos escasos,
cada vez se está dedicando mayor atención a la minimización y el reciclado de
los residuos.
LA CALIDAD DEL AIRE
normas primarias (OMS 1980) establecen los niveles máximos de contaminación
compatibles con un margen de seguridad adecuado y con la protección de la salud
pública, debiendo alcanzarse en un cierto plazo de tiempo. Las normas
secundarias son aquellas que se juzgan necesarias para garantizar la protección
contra efectos adversos, conocidos o previstos, de peligros que no afectan a la
salud (sino principalmente a la vegetación), debiendo cumplirse dentro de “un
plazo de tiempo razonable”. Las normas sobre la calidad atmosférica establecen
valores a corto, medio y largo plazo que deben mantenerse 24 horas al día,
siete días a la semana, para la exposición mensual, estacional o anual de todos
los seres vivos (incluidos los más vulnerables, como niños, ancianos y
enfermos) al igual que para objetos inanimados. Estas limitaciones contrastan
con los máximos niveles permisibles de exposición en el trabajo, que se refieren
a una exposición semanal parcial (por ejemplo, 8 horas al día, 5 días a la
semana) de adultos y trabajadores supuestamente sanos.



